-¡¡GUERRA!!- Esa era la palabra que los demonios no dejaban de susurrarme en mi mente, la de Caomnor, el Paladin del Caos que habia combatido en los campos de polvo de Marrendis y arrancado las cabezas de los Tiranidos en Maneor II,como uno de los Paladines predilectos de Leth Phaos habia sido enviado como avanzada para el ataque contra la fuerza Tau principal, una mision suicida, pero un mision para mi y mis locos seguidores de Khorne. Estaba escoltado por mis Elegidos, cinco soldados con combi-bolteres y espadas sierras deseosas de saciarse de sangre Tau, el resto de la avanzada la componian diez Bershekers de Khorne y una escuadra de Marines del Caos vendecidos por la sangre de Khorne, en el resto de la Compañia los llamaban los Malditos, pero ¿Era una
maldicion estar bendecido por la sangre de Khorne, sentir su ira en tu corazon, ser capaz de extraer una parte de su fuerza para destruir a tus enemigos? Yo no pensaba asi-Estupidos infieles eguidores de sombras, incapazes de ver como Khorne nos habla en la sangre que derramamos- Pensaba mientras guiaba a sus hermanos a traves de la carretera, en el horizonte no se veia a los Tau, pero sabia que estaban por alli.
Un ruido llamo mi atencion, en una fraccion de segundo habia alzado la espada sierra y con una velocidad increible habia atravesado por la mitad a una armadura mimetica Tau, enseguida sus compañeros cobardes aparecieron portando sus armas Xenos
-Vamos hermanos, demostremosles como luchan los hijos de la muerte ¡¡JA JA JA !!
Nos avalanzamos sobre ellos con nuestras espadas sierra, los Bersekers como siempre fueron los